Bioconstrucción es salud

La bioconstrucción tiene mucho que ver con nuestra salud, como bien hemos explicado en otras ocasiones, pasamos la mayor parte de nuestro tiempo en espacios interiores, algunos más sanos que otros, por eso debemos de ser conscientes de todo lo que respiramos, las radiaciones que recibimos y los peligros que esto pueda repercutir a nuestra salud.

Para ser conscientes de ello solo nos tenemos que informar un poco, por ejemplo, de cuáles son los componentes principales de los productos y barnices de todos los muebles o materiales de nuestra casa, como los formaldehídos y qué es lo que provocan en nuestra salud.

O la cantidad de campos electromagnéticos a los que estamos expuestos en la mayor parte de sitios en los que pasamos mucho tiempo. O la importancia de la ventilación, para que no haya aire estancado ni humedad que condense y cree mohos y bacterias que respiramos y que son muy dañinos para nosotros.

Una vez ya somos conscientes de ello, debemos ponerle solución, pensando en la salud de todos nosotros, con un estudio previo de las necesidades de cada caso concreto, porque cada lugar tiene unas características, de orientación, luminosidad, ventilación, climatología, agentes externos contaminantes…

Para ello se ha de contactar con buenos profesionales que te asesoren a la hora de escoger materiales y tratamientos, principalmente siguiendo los criterios de la bioconstrucción, ya que no es solamente la ecología de los materiales que escojamos, es algo más holístico, por ejemplo, tener en cuenta que sean de km 0 y abundantes, que cubran la necesidad que buscamos, que sean agradables y no perjudiquen el medio ambiente etc

Por eso hacemos hincapié en el estudio de cada lugar, ya que contemporáneamente se ha perdido todo contacto con la tierra dónde vivimos, así como el aprendizaje de cómo estaban hechas las construcciones en dicho lugar según el clima y la materia prima cercana. Ahora se tiende a construir de igual forma en todos los lugares del mundo, como si tuviésemos las mismas necesidades de temperatura, ventilación o protección.

Es por ello que dichas construcciones afectan a nuestra salud y nosotros queremos animar a abrir más nuestra consciencia, al igual que se está consiguiendo en otros campos relacionados con la salud, como la alimentación o bienestar corporal.

La bioconstrucción nos ofrece un sinfín de posibilidades para crear ambientes interiores sanos, que minimicen al máximo los peligros de los que hemos hablado en los párrafos anteriores. Haciendo instalaciones biocompatibles, usando la geobiología para redirigir las energías positivamente, utilizando materiales en nuestros acabados que ayuden en la regulación higrotérmica y puedan absorber los COVs, sean antibacterianos y por supuesto trabajando una disposición de las estancias favorable a nuestro bienestar.

Tenemos el deber de hacer, poco a poco, nuestro mundo y el de nuestro planeta más sano y saludable, por ello la bioconstrucción es salud.